Licenciado en fotografía por la Universidad Politécnica de Cataluña (Barcelona). Intenta comprender el mundo que le rodea a través de la fotografía. En sus proyectos, explora las emociones humanas. También le interesan la geografía, la historia y la filosofía. La mayoría de sus proyectos se centran en su tierra natal, Galicia, y también en Rusia.
Su trabajo ha sido publicado por National Geographic, Geo, Stern, Vanity Fair, Sunday Times, Der Spiegel, L'Espresso, D-Repubblica, The British Journal of Photography o Paris Match. ha expuesto en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, en el Brooklyn Bridge Park de Nueva York durante Photoville, en Photoespaña en el Real Jardín Botánico o en el Canal Isabel II de Madrid, y ha sido reconocido con diversos galardones, como el Premio Vital Impacts, el Premio Marco Pesaresi, el Premio Foto Slovo, los Premios de la Crítica de LensCulture, el Premio Galicia de Fotografía Contemporánea, el Premio Internacional de Fotografía del Año, el Premio ZEKE de la Red de Documentales Sociales, los Premios Internacionales de Fotografía de Moscú, el Museo PH, el IPA, el PX3 o el premio Estacao Imagem Mora.
Toni solía volver a casa con nueces, asegurando que se las había dado su novia, Rosa Mary. Pero Rosa Mary solo existía en los sueños de Toni. La casa de Adolfo y Raúl fue incendiada por sus vecinos mientras ellos estaban dentro, a causa de disputas por tierras comunales. María pasó gran parte de su vida como emigrante, dejando en Galicia a su único hijo, Emilio. Pocos años después del regreso de María, Emilio murió como consecuencia del alcoholismo que había arrastrado desde la adolescencia. Los caballos salvajes de Sabucedo apenas tienen ya espacio para moverse: el territorio por el que antaño vagaban libremente se ha reducido drásticamente y casi no quedan personas que los atiendan. Jesús construyó una casa, pero nunca llegó a vivir en ella. El pueblo de Aceredo quedó congelado en el tiempo cuando el embalse de Lindoso lo sumergió en 1992, marcando el final de una era para sus habitantes. Tres décadas después, dicho embalse estuvo a punto de secarse, dejando al descubierto los restos de las vidas que una vez prosperaron allí.
Todas estas historias comparten un mismo hilo conductor: nacen en la Galicia rural y en su frontera con el norte de Portugal, un territorio donde la realidad se mezcla con la leyenda, atrapado entre la riqueza de sus tradiciones y los desafíos de su presente. Históricamente refugio climático gracias a la abundancia de lluvias, Galicia se enfrenta hoy a un cambio de paradigma provocado por la despoblación de sus áreas rurales. Mientras los efectos del cambio climático se manifiestan en fenómenos cada vez más extremos, como el vaciado repentino de embalses, Galicia lidia también con otros problemas profundamente arraigados: el abandono de la tierra, la emigración endémica, la expansión de monocultivos de especies invasoras y el alcoholismo como vía de escape ante la falta de oportunidades.
Este proyecto es también una reflexión profundamente personal. Como autor, me sitúo a la vez como víctima y como observador de las problemáticas que aborda. Soy hijo de una persona que murió joven a causa del alcoholismo y nieto de emigrantes —tres de mis cuatro abuelos emigraron—, y yo mismo viví como emigrante durante casi quince años. Algunas de las fotografías fueron tomadas en mi aldea, en una identidad constantemente amenazada. Al entrelazar las realidades sociales y políticas con las leyendas y mitos de Galicia, este proyecto aspira a ser un viaje metafórico hacia un espacio donde la nostalgia se cruza con la resiliencia, y donde el deterioro del paisaje se convierte en un espejo de la lucha por mantener vivas las historias y los valores de un pueblo. A través de esta narrativa visual, el proyecto busca transportarnos a un tiempo indeterminado, donde los contrastes entre fuerza y opresión, o entre tradición y abandono, siguen marcando el pulso de la Galicia contemporánea.